Observe la pregunta que se hizo al apóstol Pedro sobre la salvación, y la respuesta que él dio: "Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo". (Hechos 2:37-38)
Obedeciendo este pasaje de la palabra de Dios y dejando que Él le conduzca a una vida de santidad, usted experimentará un renacimiento que le transformará la vida y hará de usted una nueva persona.
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". (2 Corintios 5:17)